Vehículos autónomos: el futuro está a la vuelta

El origen de los automóviles autónomos se remonta muchos más atrás que el siglo XXI. En la década de los 40 se realizaban pruebas para guiar vehículos con materiales colocados dentro del asfalto que podían detectar. Posteriormente en los años 80 pasaron a la detección de obstáculos por medio de un radar.

En la actualidad lo vehículos autónomos perciben el entorno por medio de técnicas complejas como detección láser, radar, lidar, por sistema de posicionamiento global y visión de cámaras. Los sistemas avanzados de control interpretan la información para identificar la ruta apropiada, así como los obstáculos y la señalización relevante. Los vehículos autónomos generalmente son capaces de recorrer carreteras previamente programadas y requieren una reproducción cartográfica del terreno.

En la actualidad existen varios proyectos activos, que se encuentran en un período de iniciación, utilizando y poniendo en circulación sus primeros vehículos autónomos. Entre las principales compañías involucradas resaltan Google, Daimler, AG, Renault, Ford y Volvo, y otras que están enfocadas en el desarrollo de los componentes y sistemas electrónicos de los automóviles.

Uno de los vehículos más avanzados y referente en este tipo de mercado es el carro de Google. Su objetivo es que para 2020 puedan haberse establecido y sea corriente ver vehículos completamente autónomos circulando por las carreteras. De ahí la posibilidad de asociarse con productores automovilísticos u ofrecer licencias de su sistema para que sean esas empresas las que los implementen en los vehículos.